jueves, 1 de septiembre de 2011

Yo, mi, me, conmigo... ¡eh, que sigo vivo!

Vuelve septiembre, y con él vuelvo a este rincón... aunque yo mismo sé que es absurdo decir que he vuelto porque jamás dije que me hubiese marchado. Exactamente, soy vago hasta para decir adiós o hasta pronto.

Supongo que este rincón sigue siendo mío, aunque haya pasado por un pequeño abandono y ya no sepa exactamente quién era su propietario. Y es que en cierto modo puedo decir que le (¿me?) he perdido de vista en muchos sentidos, y que quien se sienta al otro lado es (¿soy?) alguien diferente. O no tanto, en según que cosas...

Lo que sí sé es que apenas llevo unas líneas escritas y ya me siento como en casa. Quién me lo iba a decir hace justo dos años, cuando empecé a preparar este blog. Porque sí, en estas fechas, hace veinticuatro meses, empecé a crear un rincón que ha ido madurando conmigo a lo largo de este tiempo. Parece mentira cuando vuelvo la vista atrás y contemplo las diversas etapas por las que ambos -este mapa de bits y yo- hemos pasado. Algunas para el olvido, pero otras memorables. El blog no tiene las mismas funciones que cuando comencé, pero estoy más a gusto que nunca -me remito a lo que comentaba antes: me siento como en casa sólo con abrir la pestaña de blogger-. Digamos que ahora tengo plena libertad para decir lo que me venga en gana y que no he de preocuparme por lo que piensen los demás, algo que no podía hacer cuando empecé. Al fin y al cabo, ¿quién pasa por aquí? Los cuatro gatos de siempre, más o menos conocidos por el color de su pelaje, y sé que si se pasan es porque quieren, no por hacer un cumplido. Así que puedo permitirme el lujo de escribir para ellos y para mí.

Así que, sí, aquí estoy de nuevo. Otra vez. No haré promesas de regularidad o una mayor cantidad de entradas al mes, porque por experiencias pasadas ya sé a lo que quedan reducidas. Espero que os baste con saber que cuando lo (¿os?) necesite, estaré aquí.
No hablaré del verano, no hablaré de columpios en la playa, no hablaré de playas en la noche, no hablaré de noches con cruces de labios, no hablaré de labios en conversaciones profundas, no hablaré de conversaciones dentro de la literatura, no hablaré de la literatura en nuestras vidas. No, eso ha quedado atrás, pertenece al verano y septiembre acaba de empezar.
¿O sí lo haré?
No sé. Supongo que depende del futuro. Un futuro que sé mejor que nunca que no es programable, sino que te deja llevar. Y eso es lo divertido, lo que yo espero seguir compartiendo aquí. Para quien quiera escuchar, y para quien haya contemplado desde fuera estos dos años.  ;)

4 comentarios:

poy dijo...

Pues bienvenido de nuevo :D
Por cierto, me encanta la etiqueta: Si no escribo reviento xDD

Beeesos

Marina García dijo...

Hola de nuevo ;) Aunque sea algo tarde... ¡muchas felicidades por esos dos años! Espero que sigas compartiendo esta casa virtual con nosotros por mucho más tiempo. Un abrazo grande.

Sheikh dijo...

@Poy: jaja, me alegro de que te guste la etiqueta ;)

@Marina: ¡Muchas gracias! Sí, sí, seguiré compartiéndola, aunque no sé con cuánta frecuencia, que me conozco demasiado bien xD.

Sidel dijo...

Me alegro de tu vuelta, como tu bien dices yo a veces me siento un poco presionada con lo de hacer entradas...pero tengo asumido que las hago cuando puedo o tengo algo que decir, no quiero hacer mil entradas exactas a las de otros blog. Por eso me gusta el tuyo, porque es más personal y yo casi me siento más agusto entre amigos que entre las grandes multitudes, jeje. Te leo, saludos!